Identificacion por Biometria, la llave del futuro
Como salidas de una película de espías o de ciencia-ficción las nuevas tecnologías de identificación por medio
de sistemas biométricos se perfilan como la futura llave que nos abrirá todas las puertas. El santo y seña del
siglo XXI será nuestro propio cuerpo, nuestras características físicas, únicas y distintas de las de cualquier
otro ser humano. Pronto la identificación por huellas dactilares, geografía de la mano, reconocimiento facial,
del iris o de la voz se convertirán en los nuevos passwords de entrada a múltiples sistemas, desde el acceso a
cuentas bancarias, vehículos, áreas laborales, archivos informáticos y hasta nuestra propia vivienda.
Si alguna vez ha perdido las llaves de su casa sabrá lo engorroso que puede ser el proceso posterior. Llamar a
un cerrajero de confianza, cambiar las chapas, sacar duplicados para todos los miembros de su familia, sin hablar
de los costos asociados que esto tiene. O recuerde el momento en el que, por descuido, ha dejado la llave dentro
de su carro, sin tener la posibilidad de utilizar la de repuesto. O cuando, justo en quincena, su memoria le juega
una mala pasada y ha olvidado la clave de la tarjeta débito. Ahora piense cómo todo se solucionaría si para abrir
el carro solo tuviera que usar la huella de alguno de sus dedos, si para entrar a su casa fuera suficiente con poner
su mano sobre determinado dispositivo y si en un cajero lo único necesario para retirar dinero consistiera en registrar
el iris de su ojo o la huella digital en un lector. Dedos, mano y ojos son algo que usted ni por equivocación abandonaría
en algún lugar.
Por este motivo, en los últimos años la biometría, como se les llama a los sistemas de reconocimiento humano basados
en las características físicas y el comportamiento de las personas, ha ganado reconocimiento en muchos ámbitos.
En la actualidad,
el sistema financiero utiliza la huella en cajeros automáticos y oficinas, con el fin de disminuir el riesgo que se presenta
con el robo de claves y números de identificación; y en el ámbito empresarial tanto la huella como la mano se usan para
el control de acceso a edificaciones o lugares restringidos.
Ser o no ser
Para determinar a ciencia cierta la identidad de una persona,
la biometría se basa en una única e inalterable característica del ser humano, fisiológica
o de comportamiento, que no se puede perder, olvidar, sustraer o duplicar.
Es así como se utilizan la huella digital, el iris, la mano,
la cara o la voz, aspectos que no son iguales en más de un individuo. Otros como
la forma de la oreja, el paso y el estilo al escribir o al digitar en un teclado
también son métodos biométricos de identificación, aunque los que ofrecen mayor
fidelidad y confiabilidad en la actualidad son los primeros.
En declaraciones a la revista ENTER 2.0, Jean-Francis Mainguet,
investigador francés experto en biometría y creador del sensor para huellas FingerPrint,
afirma que una llave o una clave no prueban que determinada persona es la que deba
tener acceso a algo, pues estas cosas se pueden compartir con otros o, al ser robadas,
es posible que sean usadas de forma ilícita. “La biometría llena ese bache, ya que
un sistema de este tipo verifica ‘algo que usted es’, por lo cual no hay forma de
prestarlo o de que se pierda. Si se desea identificar a un individuo, lo lógico
es hacerlo con él mismo, no con cosas que posea”.
Esa preocupación de tener un control total sobre las personas
y verificar la identidad de los que interactúan con las empresas se acentúa, según
Mainguet, luego de los ataques terroristas en Estados Unidos, en septiembre del
2001. Desde esta fecha, las empresas no escatiman esfuerzos por mejorar sus sistemas
de seguridad, y en ese campo la biometría juega un papel fundamental.
Un informe realizado en el 2001 por el Massachussets Institute
of Technology (MIT) aseguró que la biometría se encuentra entre las diez tecnologías
emergentes que cambiarán el mundo.
Por su parte, la firma de análisis de mercados Frost & Sullivan
indicó que el mercado relacionado con productos biométricos generó, en el 2000,
66 millones de dólares y se espera que para el 2006 la cifra supere los dos mil
millones de dólares.
Este monto coincide con el estudio hecho por Biometric Market
Report, organización que agrupa a las empresas relacionadas con el mercado de la
biometría en el mundo. Mientras en el 2005 los ingresos mundiales de la industria
biométrica alcanzaron los 1.540 millones de dólares, para el 2006 se espera un incremento
del 41 por ciento, para llegar a los 2.170 millones de dólares.
En el 2010, según la entidad, se contabilizarán 5.750 millones
de dólares, más del doble de lo que produce hoy.
En dónde se utiliza
Algunos de los métodos biométricos que existen tienen aplicaciones
comerciales y su utilización es muy común en diferentes áreas. Entre los campos
de acción que tienen se encuentran los siguientes:
- Banca y servicios financieros. En oficinas
y cajeros se instalan lectores biométricos de huella; de esta forma, solo el titular
de la cuenta puede hacer transacciones.
- Seguridad informática. Portátiles, teclados,
ratones, memorias USB y computadores de mano ahora incluyen lectores de huella para
que el usuario pueda proteger su información. Además, es posible utilizar este sistema
para verificar la identidad del cliente cuando realiza transacciones por Internet.
- Telefonía. El usuario de un celular puede
configurar sus tonos favoritos o la imagen que quiere de fondo tan solo con pasar
su dedo por un lector biométrico incluido en el aparato.
- Control de acceso. Un lector biométrico
dispuesto a la entrada de una empresa o de un lugar restringido permite la entrada
solo a aquellos que están autorizados. También registra quién entra o sale y a qué
hora.
- Gobierno. En Europa y Estados Unidos se
están implementando documentos de identidad con información biométrica. El objetivo
es usar estos métodos en procesos de votación.